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viernes, 25 de septiembre de 2020

Bizcocho mantecado de naranja

 


Si os gusta el bizcocho cuatro cuartos (o mantecado de Avilés, o bizcocho imperial para l@s asturian@s) tenéis que probar este, con un toque de naranja, porque está realmente delicioso. Es de un estilo al mantecado de avellana que fue una de mis primeras recetas para el blog, pero en lugar de frutos secos y chocolate, lleva trocitos de naranja confitada y cointreau. (Si no queréis ponerle licor, podéis sustituirlo por zumo de naranja y ralladura.) 



Ultimamente no suelo utilizar mantequilla para los bizcochos, prefiero ponerles aceite de girasol, coco u oliva suave, pero el mantecado es la excepción: el sabor y textura que le da la mantequilla a la miga es una maravilla, y con aceite no queda ni parecido.

Es importante utilizar la mantequilla blanda, en "pomada", y batirla bien con el azúcar. Aunque para el bizcocho de avellana bato todos los ingredientes juntos, al estilo de mi hermana, (la receta que compartí de ese bizcocho es la suya) este lo hago como el mantecado tradicional, batiendo la mantequilla con el azúcar y añadiendo luego los huevos uno a uno. Lo que no hago es montar las claras aparte, me da una pereza horrible y para mi gusto así queda fantástico. (Si a vosotr@s os apetece añadir las claras a punto de nieve a la masa, podéis incluso prescindir de la levadura.)



El nombre de bizcocho "cuatro cuartos" que se le da también al mantecado se refiere al peso de los ingredientes principales: un cuarto de kilo de mantequilla, azúcar, huevos y harina. Si no queréis utilizar tanta mantequilla, podéis poner la mitad y añadir 125g de yogur griego... ¡Pero el resultado es mejor con "todo lo gordo"!

El molde que he utilizado mide 11x25 cm. De tamaño queda justito para la cantidad de ingredientes que os pongo. Lo he forrado con dos tiras de papel de hornear cruzadas para desmoldarlo mejor, me gusta más este método que el de untarlo con mantequilla. 



Para el mantecado de naranja:

viernes, 18 de septiembre de 2020

Tarta de queso de cabra y miel

 


¡Ya estoy de vuelta! Después de una semana de vacaciones descubriendo Gran Canaria, que me ha encantado, me siento a escribir una receta que me quedó pendiente antes de irme: esta cheesecake con queso de cabra y miel.

A mí me ENCANTA el queso de cabra, y hacía tiempo que pensaba en añadirle un poco a una tarta. En casa somos muy fans de las cheesecakes, y muchas veces añadimos quesos que se salen del típico queso de untar/ricotta/mascarpone... Como en la que hicimos hace un timepo con el delicioso queso do cebreiro, o la de brie con pasas.



Esta vez le ha tocado el turno a un rulito de queso de cabra que tenía en la nevera, y también le he puesto un poco de miel. Si os gusta mucho la miel, podéis servirla con un poco por encima, pero con un poco de mermelada, como la de higos que hace mi madre (en la foto) también está de lujo.

He utilizado un queso quark del Lidl, y le he añadido un poco de queso de untar (sí, el tipo philadelphia) para terminar la tarrina antes de irme de viaje, pero podéis ponerle sólo el quark.

El molde es desmontable, de 18 cm de diámetro, porque me gusta que las tartas de queso queden un poco altas.



Para la tarta de queso de cabra y miel:

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Scones de arándanos

 



¿A qué sabe septiembre? ¡A vacaciones! Y a scones, porque antes de irme por ahí unos días a resetear cuerpo y mente, os dejo aquí la primera receta de este mes, una de las últimas del verano.

Soy una enamorada se estos pequeños panecillos desde que los probé en Escocia hace un par de años, con su relleno de clotted cream y mermelada. Aquí es más difícil conseguir tarros de clotted cream, pero para mí no es problema porque los prefiero con queso de untar, sobre todo si es el de la marca Arla sin lactosa.

Esta receta es un poco diferente de la masa de scones que hago habitualmente, porque no tenía suficiente mantequilla y tuve que compensarlo aumentando la cantidad de leche. Los arándanos los utilicé congelados y los añadí al final a mano, colocándolos entre la masa, para que no se rompieran y me la tiñeran de morado. También podéis utilizar arándanos secos, que son más fáciles de manejar.



Para los scones de arándanos:

viernes, 4 de septiembre de 2020

Bica de calabaza

 


Pocos bizcochos hay tan ricos como las bicas, jugosas y con una deliciosa costrita de azúcar crujiente. Esta, además, lleva en la masa puré de calabaza y un poco de canela espolvoreada junto con el azúcar, con lo que os podéis imaginar el delicioso aroma que se desprende del horno al cocinarla.

No se sabe muy bien el origen de la bica, que se prepara en Galicia con recetas que varían un poco de una provincia a otra, pero todas combinan manteca o mantequilla con nata, lo que les da una jugosidad que contrasta con su superficie crujiente.

Esta semana mis primos me han regalado un par de enormes calabazas de su huerta, por lo que tengo un montón de material para hacer cremas, muffins, tartas y alguna recetilla con masas levadas. Sé que vais a decirme que las congele en trozos, pero no tengo arcón congelador, sólo tres cajones de un combi que ¡ya están a rebosar de cosas!

Para esta receta he utilizado un molde cuadrado de casi 20x20 cm. (La medida justa serían 19,5cm, aunque os parezca raro, pero lo he medido bien y es así.)

Podéis utilizar calabaza asada, hervida o cocinada en el microondas, pero es importante que el puré esté escurrido, para no aumentar el líquido de la receta, que nos cambiaría el resultado. Yo suelo hacerla asada en el horno o al microondas; una vez hecha la trituro unos segundos en la thermomix y luego pongo el puré a escurrir en un colador grande o en el cestillo de la thermo.



Para la bica de calabaza: