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miércoles, 2 de junio de 2021

Brioche de naranja con pasas (panificadora)

 


¡Buenos días! Empezamos el mes de junio pasado por agua, al menos aquí, en Oviedo. Y estrenamos también tarifa de luz, que por lo visto se han propuesto ayudarnos con la dieta para que no encendamos el horno... (Yo lo que no pienso hacer es ponerme a hornear de madrugada, eso lo tengo clarísimo.)

Cualquier excusa es buena para desempolvar la panificadora y ponerla a trabajar. A mí me encantan los brioches, porque recién hechos son como una nube deliciosa, y los días siguientes me los tomo tostados, con o sin mermelada. (Ya os he contado alguna vez que mi madre me surte todo el año de exquisitas mermeladas caseras, porque sabe que me encanta desayunar tostadas.) También lo congelo en rebanadas, o lo utilizo para unas torrijas. Vamos, que estos panes dulces me dan mucho juego, por lo que son una apuesta segura.



Con la panificadora podemos  desentendernos del horneado si queremos hacer el brioche íntegramente en ella, y además es un aparato que consume poca electricidad. ¡Menos que el horno, desde luego! También la utilizo para cocer bizcochos grandes, como este de cacao o el de calabaza cruda. El de zanahoria y plátano es uno de mis favoritos. 

Hoy os traigo un brioche aromatizado con ralladura de naranja y pasas. Le he puesto también una cucharada de agua de azahar porque me quedaba un poco aún de los roscones de reyes, pero si no tenéis, no pasa nada. También podéis macerar las pasas un rato en zumo de naranja antes de añadirlas.



Para el brioche de naranja con pasas:

viernes, 19 de febrero de 2021

Maritozzi

 


No sé si habéis visto estos días las fotos de la acrópolis nevada. Pues yo nunca he estado en Grecia (aún) pero, por asociación de ideas, viendo esas imágenes me acordé de nuestro viaje a Roma (coliseo, foro, panteón... Ya sabéis) y de sus maritozzi.

El maritozzo (en singular) es el dulce típico de la capital italiana, un brioche, parecido a nuestros suizos, relleno de nata. El nombre viene de la costumbre que tenía el novio, futuro "marito" (marido) de regalarlo a su prometida en señal de amor, y muchas veces escondía una alianza en su interior. Aunque son más típicos de la cuaresma, en Roma los hacen todo el año, y los rellenos han evolucionado desde la tradicional nata montada a un montón de cremas y toppings... De hecho, recuerdo que tomamos uno que llevaba pistacho.



Yo he rellenado unos con la típica panna (nata montada) y otros con nata chocolateada. Estos últimos han sido los ganadores, sin duda. ;)

Como os decía, me recuerdan un poco a nuestros suizos, pero son más livianos y esponjosos. He visto un montón de recetas italianas y en la mayoría mezclan mantequilla con aceite, pero yo me he decidido por la de Francesca de "Parlami con un Dolce", con algún pequeño cambio.



Con las cantidades que os indico me han salido ocho maritozzi de buen tamaño. He congelado un par en cuanto han enfriado, sin el relleno, para otro día, porque la bollería casera como más rica y tierna está es recién hecha. Y ya sabéis cómo es lo del congelador: si los guardáis tiernos, así estarán al descongelarlos.



Para los maritozzi:

lunes, 25 de enero de 2021

Gofres de Lieja

 


Érase una vez un domingo tristón de finales de enero... ¿Y cómo eliminar el gris? ¡Con el dorado de estos gofres de Lieja!

No sé si conocéis la diferencia entre los gofres de Lieja y los gofres de Bruselas. Estos últimos son rectangulares, más ligeros, y se sirven calientes con un acompañamiento de nata, chocolate, helado... Los de Lieja, en cambio, son más gorditos, con bordes irregulares y el toque inconfundible del azúcar perlado. Aunque puedes ponerles coberturas, lo normal es comerlos solos. Cuando estuvimos en Bélgica vimos que los vendían en bolsitas y los compramos para desayunar en el apartamento.



Los gofres de Lieja se hacen con levadura fresca de panadero, y es imprescindible ponerles el azúcar perlado: con el calor de la gofrera, se caramelizará y los trozos que queden en el interior le darán un delicioso toque crujiente. 

Con estas cantidades yo he hecho diez gofres. Podemos congelar parte de ellos recién hechos, o las bolitas de masa, una vez levadas y añadidas las perlas de azúcar.



Para los gofres de Lieja:

lunes, 7 de diciembre de 2020

Pan con frutas y frutos secos para el desayuno

 



¡Buenos días! ¿Qué tal lleváis el puente? Por Asturias nos ha venido pasado por agua y con temperaturas invernales. Desde la ventana alcanzo a ver el Aramo nevado y lo que más me apetece es quedarme en casa leyendo en el sofá, viendo alguna película y, por supuesto, horneando algo rico.

La receta que os traigo hoy es un pan con frutas y frutos secos. Me encantan los "tropezones" en el pan y en los bizcochos, y le tenía muchas ganas a esta receta, que saqué de una revista antigua de Thermomix. Yo lo he hecho íntegramente en la panificadora, pero os dejo escrita la elaboración con las dos maquinitas.




Le he puesto avellanas, nueces, higos secos y pasas rubias y negras, pero podéis cambiar las frutas o los frutos secos a vuestro gusto. Seguro que con orejones de albaricoque, pistachos y arándanos también está buenísimo. (¡Es la idea que tengo para el próximo que haga!)






Para el pan con frutas y frutos secos:

viernes, 13 de noviembre de 2020

Pan brioche de limón

 


¡Buenos días! ¿Desayunamos? Hoy es 13 de noviembre, Día de las Librerías. ¡Ya sabéis que ahora hay un día para todo! Os confieso que aunque me encanta leer, y hasta que no tenga piso propio, últimamente sólo compro en papel libros de cocina. El resto, quitando alguno que me entusiasme mucho tener, los leo en versión kindle: la falta de espacio para libros es un problema, ¡ya no tengo dónde meterlos! Cuando me vine de Galicia a Oviedo doné un montón de libros a la biblioteca, porque era imposible hacerles sitio aquí. (La selección fue muy dura, creedme.)

Como os decía, los libros que siempre necesito tener en papel son los de cocina. Tengo una estantería kallax de ikea sólo para ellos (otro día hablaremos del almacenaje de moldes y enseres reposteros, que el tema da para rato...) y me encanta hojearlos, olerlos (¡ay, el olor a libro, qué maravilla!) mirar las fotos, decidir el orden para probar las recetas...

Mis últimos amores son el libro de Esbieta, que me regalaron, y el de Natalia Osorio, que ya lleva un tiempo publicado y aún no comprendo cómo es que no lo tenía. Fue verlo en la librería, hojearlo y traerlo para casa sin pensármelo dos veces. Gracias a estos dos libros estoy redescubriendo mi amor por las masas levadas.




Hoy os enseño el pan de limón del libro de Natalia, "Con harina en mis zapatos". Os recomiendo muchísimo tanto el pan como el libro: tengo que contenerme para no hacer una receta diaria, porque en casa explotaríamos.

Este pan-brioche tiene una miga deliciosa y se conserva blandito para el día siguiente. No lleva ni mucha azúcar, ni mucha mantequilla, ni muchos huevos: es perfecto. Si sólo sois dos en casa, como es mi caso, podéis congelarlo en rebanadas, aunque si os dura varios días estará delicioso tostado con mermelada, y también podréis usarlo para unas torrijas gourmet.



En el libro podéis ver la elaboración tradicional. Yo os voy a dejar cómo lo hice utilizando la panificadora, mi ayudante preferida para las masas de panadería.



Para el pan brioche de limón:

lunes, 19 de octubre de 2020

Bollitos de calabaza rellenos

 


¡Buenos días! ¿Empezamos la semana con unos brioches de calabaza? Son unos bollitos muy tiernos y aromáticos y ¡llevan sorpresa! Un delicioso relleno de dulce de leche, que podéis cambiar por nutella, si os gusta más.

Esta es una de esas recetas que lleva un par de semanas aparcada, porque como os dejo la elaboración de varias maneras (tradicional, en thermomix o con panificadora) se me hace más larga de escribir. Hoy, como no trabajo y tengo más tiempo libre, me he puesto manos a la obra. 



He dividido la masa en bolas para tener este efecto de bollitos que podemos arrancar con las manos, sin usar cuchillo. Podéis ponerlas separadas más separadas en la bandeja del horno si queréis conseguir bollitos individuales, tipo suizo. Yo he preferido hacerlas en una fuente, para que se juntaran al levar.

Como siempre que usamos puré de calabaza en las recetas, os recuerdo que es importante escurrirlo bien. La calabaza suelta mucha agua, y más aún si la hacemos hervida en lugar de asada. Recordad también que el peso mengua al cocinarla, precisamente por esa pérdida de agua. El peso del puré que os pongo en la receta se refiere a la calabaza ya cocinada y bien escurrida, ya sea hervida o asada en el horno o microondas.

También podéis utilizar para la receta la mantequilla de calabaza que os enseñaba aquí.



Para los bollitos de calabaza:

sábado, 15 de agosto de 2020

Rollos de mermelada en panificadora

 


¡Hola, hola y hola! Me perdonaréis por no estar muy activa por aquí últimamente, pero ¡es verano! Un verano atípico, pero verano, al fin y al cabo. Hace calor y tengo pocas ganas de encender el horno, y menos aún de sentarme frente al ordenador a escribir recetas... ¡Tengo el escritorio en una de las habitaciones más calurosas de la casa!

Pero como no quiero terminar agosto sin subir al menos un par de recetas de las que tengo pendientes, hoy me he puesto con la primera: unos deliciosos rollitos de brioche rellenos de mermelada de frutos rojos y granillo de almendra. Ya os he contado alguna vez que mi madre hace unas mermeladas caseras maravillosas, y esta de fresas y arándanos le ha salido espectacular.  

Con las cantidades que os indico, he hecho un rollo-tarta en un molde de 23 cm, y un par de rollitos individuales. Si os va más el chocolate que la mermelada, probad a rellenarlos de nutella o una crema similar.


Para los rollos de mermelada:

miércoles, 3 de junio de 2020

Girelle al pesto



Os debía esta receta desde hace días, pero me he dado cuenta de que en la era Instagram cada vez me da más pereza escribir las recetas en el blog. Para aquí reservo las elaboraciones más largas, en las que tengo más fotos, o las que escribo con varias opciones: con los pasos para panificadora, thermomix o al método tradicional.

Y esta es una de ellas: os presento los girelle al pesto, descubiertos gracias a las instagramers italianas. Los encontré en la cuenta de Valeria (vale_incucina) y llevaba tiempo con ganas de hacerlos. ¡Fueron todo un éxito! Los cenamos ese día y congelé los que sobraron para comerlos más adelante, porque a mí las masas levadas me gustan recién hechas. Congelarlas es una buena opción, porque el día que te acuerdas de ellas y las sacas, están como recién horneadas.


No llevan huevo ni mantequilla. Yo he utilizado leche sin lactosa, pero podéis cambiarla por una bebida vegetal de soja, arroz u otra.

El cambio que le hice a la receta original fue preparar un prefermento con 100 ml de leche tibia, 100g de harina y 6g de levadura fresca. Como ya hace calor en Asturias, en dos horas escasas lo tenía subido y burbujeante, listo para usar. Si no tenéis tiempo o ganas, no hagáis el prefermento y poned todos los ingredientes a la vez.
Y si os apetece mucho probarlos pero no queréis amasar, al final de la receta os dejo un truco. ;)


Para los girelle al pesto:

martes, 31 de marzo de 2020

Pan challah (sin lácteos)



Hace tiempo que tenía ganas de hacer un pan challah (pronunciado jalá) y hace un par de días, al empezar a ver en tv una serie nueva en la que salían bendiciéndolos antes de comer, me propuse no esperar más. ¡Al día siguiente, me puse a ello!

El challah es el pan con forma de trenza que los judíos comen en el Sabbath, por lo que no lleva lácteos. Tiene esa forma de trenza porque, según el Talmud, cuando un nudo se hace con tres fibras, es imposible de destruir. Las semillas de amapola (o sésamo) que se le ponen antes de hornear simbolizan el maná comido en su éxodo por el desierto a la salida de Egipto. Es costumbre bendecir los panes de dos en dos, como se ve en el primer capítulo de la serie "La conjura contra América", que es la que estoy viendo estos días.


Nos ha gustado mucho, ¡muchísimo! Es parecido a un brioche, ni muy dulce ni salado, y pega de maravilla con jamón, queso, paté, tostado con mermelada, con nutella... ¡Y sin nada, que es como nos hemos comido la mayor parte! También podéis congelar porciones o rebanadas envueltas en film o en una bolsa. Una maravilla.

Os dejo el amasado con thermomix o con panificadora. Tened en cuenta que lleva como mínimo un par de levados pero que, si se os hace largo, podéis hacer uno de ellos en la nevera durante la noche, como hacemos con los roscones de reyes.
Yo he hecho una sola trenza grande. También podéis dividir la masa para hacer dos más pequeñas.


Para el challah:

viernes, 3 de enero de 2020

Roscón de reyes de chocolate



Ya os he contado en alguna ocasión que en casa siempre es mi madre la que hace los roscones. Con prefermento y a mano, ¡nada de amasadoras! Pero como yo siempre necesito probar cosas nuevas, el año pasado os dejé la receta de la galette des rois y este año os traigo la del roscón de chocolate.
Que no es otra cosa que el roscón de reyes tradicional, pero añadiendo cacao a la masa. Sin más.

Este roscón gustará mucho a quien no le haga tilín el sabor del agua de azahar: porque llevar, lo lleva, pero queda bastante ahogado por el cacao. Podríais incluso prescindir de él y sustituirlo por más leche.

No le he puesto prefermento. Lleva solamente dos levados, que para mí son suficientes. Como veis en el corte, ha quedado muy esponjoso. Sí me gusta añadir un poco de miel a este tipo de masas, porque me parece que ayuda a conservar la bollería tierna más tiempo.


Si queréis, podéis hacer un levado largo en la nevera: tras formar las bolitas y el roscón, lo dejáis un rato a temperatura ambiente para que arranque la fermentación y lo metéis después toda la noche en la nevera. Al día siguiente, lo sacáis una hora antes de hornearlo, para que atempere.

Os dejo la receta. Yo lo he amasado en la panificadora (para las masas levadas es mi maquinita preferida) pero os pongo también los pasos con thermomix.


Para el roscón de chocolate:

miércoles, 16 de octubre de 2019

Pan de hamburguesa con cúrcuma


¡Feliz Día Mundial del Pan! Tenía pendiente escribir la receta de estos panecillos de hamburguesa, y ¡qué mejor día que hoy para publicarlos!

El motivo de mi pereza con esta receta es que os pongo la elaboración de tres maneras: a mano, con thermomix y con panificadora. Y el saber que iba a ser un pelín larga me quitaba un poco las ganas de ponerme a ello. Por eso siempre acababa colando recetas más recientes.

Bien, hablemos, pues, de la cúrcuma. Es una planta originaria de la India, cultivada por sus rizomas, que se usan como especia. Esta especia es uno de los ingredientes base del curry y se caracteriza por su color amarillo.
En la India se considera un símbolo de prosperidad y un purificador físico y espiritual. La curcumina es un poderoso antioxidante, muy apreciado por sus virtudes antiinflamatorias. Por ello la medicina china la recomienda para trastornos digestivos, sobre todo hepáticos.

No olvidemos que en occidente se usa más como colorante, ya que nos da este bonito color amarillo a los platos.


Ya no me extiendo más y os dejo la receta. Y, si no os convence lo de usar cúrcuma, ¡hacedla sin ella! Tendréis unos panecillos de hamburguesa "normales".

Para los panecillos:

150 ml de leche
2 cucharadas de aove
1 cucharadita de miel o agave
1 cucharadita de sal
1 huevo
3g de levadura de panadero seca (o 10g fresca)
1 cucharadita colmada de cúrcuma
125 g de harina de fuerza
125 g de harina de espelta integral (o de la anterior, si prefieres usar sólo harinas blancas)
Semillas para espolvorear (opcional)

viernes, 30 de agosto de 2019

Pan de calabaza en panificadora



¿Pan de calabaza? Pues sí. Y ya os aclaro que no sabe a calabaza, sólo tiene un toque diferente y un colorcito más dorado que los panes que suelo hacer. Además, si le ponéis por encima unas semillas de calabaza, o incluso unas nueces, le daréis un toque crujiente y aún más sabroso.

Para hacer este pan necesitamos 150 g de puré de calabaza. es decir, la calabaza asada o cocida (¡bien escurrida!) y triturada. Podéis hacerla asada en el horno, aprovechando el tiempo mientras horneáis algo más, o cocida, unos 20 minutos, hasta que ablande. O en el microondas, en daditos, que tardará mucho menos tiempo.
Como más tarda en hacerse es asada al horno, pero para mi gusto queda más sabrosa y "seca". Una calabaza cacahuete, partida al medio, tardará unos 50 minutos en asar a 180º. Depende del tamaño... Por eso yo aprovecho para hacerla al tiempo que horneo otra cosa.
Y, ya puestos a cocer/asar calabaza, haced el doble de cantidad: así podréis aprovechar para hacer este brownie de calabaza, que está de vicio.


Para el pan de calabaza:

martes, 4 de junio de 2019

"Donuts" caseros en panificadora


Hoy me he despertado tempranísimo, y la mañana me está cundiendo tanto que me he puesto a escribir la receta de los donuts que hice ya hace un par de semanas.
No soy mucho de bollería, me gustan más los bizcochos, pero reconozco que estas donas son una delicia... Y ¡sorpresa! Como salen un montón, el día que las hice congelé unas cuantas, y cuando las probamos descongeladas, resultó que estaban aún más tiernas.

Es importante no freírlos demasiado: la gracia está en que nos queden unos donuts tiernos y esponjosos como nubecitas... También podéis hornearlos, pero a mí personalmente me han gustado más los fritos.


Si no tenéis semillas de cardamomo, probad a ponerles vainilla. Yo he infusionado la leche con seis o siete semillas de cardamomo, y la he dejado enfriar antes de hacer la masa.


Para los donuts: 

viernes, 3 de mayo de 2019

Brioche de mascarpone



¡Buenos días! Hoy os traigo la receta del brioche de mascarpone.
Hecho íntegramente en la panificadora, que me encanta para hacer masas levadas. Y, además, es comodísima... ¡Si es que se hace él solo!

Algunas veces, cuando hago brioches, los amaso y levo en la pani, pero luego los cuezo en el horno: esto lo hago cuando quiero darles otra forma, haciendo bolitas o en un molde redondo.

Los brioches no suelen ser muy dulces, pero a mí me parecen ideales para tostar rebanadas y desayunarlas con mermelada. Cuando los hago con esta forma, siempre congelo alguna envuelta en film transparente.


Para el brioche de mascarpone:

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Brioche con chocolate blanco y avellanas



¡Buenos días! ¿Qué tal va la cuenta atrás para Navidad? Yo tengo la nevera llena de masa para galletas... Y, mientras enfría, me he sentado a escribiros la receta del brioche de chocolate blanco con avellanas que hice la semana pasada.

Lo amasé en la panificadora, que es mi maquinita preferida para este tipo de masas, pero os dejo también la elaboración con thermomix. La receta, de hecho, es de la revista de navidad de Thermomix y viene como "minipanettones de pistacho y chocolate blanco". Yo la cambié un poco, sustituyendo pistachos por avellanas y sin el agua de azahar, para hacer un brioche grande. También añadí más azúcar, porque con la que pone la revista para mi gusto queda un poco soso.


Lo que os recomiendo hacer con antelación es picar el chocolate, ponerlo en un tupper y congelarlo al menos una noche, para que no se deshaga mucho con el calor del amasado.


Para el brioche de chocolate blanco y avellanas:

domingo, 9 de diciembre de 2018

Panetone de naranja y chocolate



El año pasado os dejé la receta del panetone de chocolate y avellanas, y esta vez quería hacer uno un poco diferente. Es la obsesión de todo foodie, comilón, disfrutón o como queráis llamarlo: probar recetas nuevas. Se me apetecía, además, hacerlo con un poolish para ver si conseguía mejorar aún más la miga. Y sí, ¡quedó tan bien que ni siquiera tuve que colgarlo boca abajo, como el del año pasado! Bueno, por eso y porque creció tantísimo que casi no me cabe en el horno... ¡Era como un alien! ¡Como una magdalena con copete gigante!


Utilicé harina de gran fuerza, que es maravillosa para este tipo de masas de bollería con mantequilla y azúcar. También se le llama harina manitoba, y tiene un alto contenido de proteína. El gluten es más potente y aguanta mejor la adición de mantequilla, huevos, azúcar, tropezones... Vamos, ideal para panetones, brioches y roscones.


Utilicé un molde de papel para panetones de un kilo, pero creo que el próximo lo repartiré en dos moldes... O le echaré un poco menos de masa porque de verdad que ha salido enorme... ¡Daba gusto verlo!
Esta receta da mucho juego, y la repetiré cambiando el relleno: pasas y nueces, gotas de chocolate, trocitos de frutas confitadas...
Lo he amasado en la panificadora y cocido en el horno. Os dejo también la elaboración en thermomix,. A mano se hace bastante pesado el amasado, para estas masas de bollería prefiero utilizar una maquinita.


Para el panetone de naranja y chocolate:

lunes, 24 de septiembre de 2018

Bizcocho de chocolate sin huevo



¡Aquí os traigo el bizcocho de chocolate más sencillo del mundo! Y sin huevos. Para esos días en los que apetece un bizcocho, pero no tenemos, o no queremos ponerle huevo. O para aquellos que tienen el colesterol alto, o quieren un cake bajo en grasas: este que veis en la foto sólo lleva 100 ml de aceite. Yo le he puesto aceite de girasol, pero podéis utilizar un aceite de oliva suave, que no se va a notar en el sabor del bizcocho.

Como aún tenemos días de mucho calor en Asturias  (aunque hoy parece que el sol nos da una tregua) lo he horneado en la panificadora. En el horno convencional os tardaría el mismo tiempo en cocer.

Es un bizcocho jugoso y delicioso, que mejora con el reposo, como suele pasar con los de chocolate. Ideal para hornear la noche anterior y disfrutarlo al desayuno...
Si lo veis muy grande, podéis congelar porciones envueltas en film transparente. Yo suelo hacer eso con los bizcochos, y voy sacando trozos del congelador para desayunar los días que tengo turno de mañana.  Os dejo ya la receta:


Para el bizcocho de chocolate sin huevos:

jueves, 26 de julio de 2018

Bagels semi-integrales en panificadora



¿Puede haber algo más neoyorkino que un bagel? Recuerdo perfectamente el día que los probé. Fue el ocho de octubre de 2008, y estábamos de luna de miel en Nueva York. ¡Casi diez años, ya! Esa semana me hice un máster en bagels por Manhattan (creo que los desayuné casi todos los días) y concluí que como más me gustaban era tostados, con crema de queso y mermelada.

Los bagels son unos panecillos en forma de rosca que se hierven ligeramente antes de hornear. Son de origen polaco y se dice que fueron llevados a norteamérica por los emigrantes judíos.

Curiosamente, cuando estuvimos hace unos años en California, no vimos mucho bagel por allí... En esa zona eran más de desayunar tortitas, smoothies o copos de avena. (En ese viaje me aficioné al porridge, ¡lo había incluso en el McDonald's!)

Pero volvamos a los bagels. Hace un par de semanas se nos apetecieron y, como por aquí no los venden, me puse manos a la obra para hacerlos yo, utilizando la panificadora. (¡Me encanta cómo quedan en ella las masas!) Las recetas que encontré no me convencieron, porque yo quería meterles algo de harina de espelta integral, así que, probando, pesando, añadiendo y quitando, los hice así:


Para los bagels semi-integrales: (salen 6 bagels grandes)