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viernes, 4 de septiembre de 2020

Bica de calabaza

 


Pocos bizcochos hay tan ricos como las bicas, jugosas y con una deliciosa costrita de azúcar crujiente. Esta, además, lleva en la masa puré de calabaza y un poco de canela espolvoreada junto con el azúcar, con lo que os podéis imaginar el delicioso aroma que se desprende del horno al cocinarla.

No se sabe muy bien el origen de la bica, que se prepara en Galicia con recetas que varían un poco de una provincia a otra, pero todas combinan manteca o mantequilla con nata, lo que les da una jugosidad que contrasta con su superficie crujiente.

Esta semana mis primos me han regalado un par de enormes calabazas de su huerta, por lo que tengo un montón de material para hacer cremas, muffins, tartas y alguna recetilla con masas levadas. Sé que vais a decirme que las congele en trozos, pero no tengo arcón congelador, sólo tres cajones de un combi que ¡ya están a rebosar de cosas!

Para esta receta he utilizado un molde cuadrado de casi 20x20 cm. (La medida justa serían 19,5cm, aunque os parezca raro, pero lo he medido bien y es así.)

Podéis utilizar calabaza asada, hervida o cocinada en el microondas, pero es importante que el puré esté escurrido, para no aumentar el líquido de la receta, que nos cambiaría el resultado. Yo suelo hacerla asada en el horno o al microondas; una vez hecha la trituro unos segundos en la thermomix y luego pongo el puré a escurrir en un colador grande o en el cestillo de la thermo.



Para la bica de calabaza:

viernes, 21 de agosto de 2020

Brownie de calabacín fit (sin azúcar y sin huevo)

 


¡Aaaaayyyyy, lo que os traigo hoy! Mi hermana me ha regalado un calabacín gigantesco de su huerto, y he utilizado una parte para hacer un brownie. Un "brownie fit": sin azúcar y sin huevo ni leche. (Creo que sería apto para veganos, aunque no estoy muy segura de si consumen eritritol.)

El edulcorante que utilizo es la stevia granulada de Hacendado que, aunque se venda como Stevia, es en su mayor parte eritritol. El eritritol es un polialcohol que endulza más o menos la mitad que el azúcar, pero suelen venderlo mezclado con stevia (marcas como Truvia, Hacendado...) por lo que estos preparados endulzan el doble o más que el azúcar. A diferencia de otros polialcoholes, el eritritol no produce efectos laxantes.

Para esta receta he utilizado un molde de 19x19 cm. No recomiendo usar uno mayor, porque queda bastante fino. Si tenéis uno un poco más pequeño, mejor.
He de decir que está aún más bueno reposado, al día siguiente de hornearlo, así que, si podéis, ¡aguantad unas horas para probarlo! 

Para el glaseado he combinado chocolate fundido mezclado con un par de cucharadas de crema de cacahuete y chocolate, pero si no tenéis, simplemente con el chocolate fundido basta.


Para el brownie fit de calabacín:

sábado, 15 de agosto de 2020

Rollos de mermelada en panificadora

 


¡Hola, hola y hola! Me perdonaréis por no estar muy activa por aquí últimamente, pero ¡es verano! Un verano atípico, pero verano, al fin y al cabo. Hace calor y tengo pocas ganas de encender el horno, y menos aún de sentarme frente al ordenador a escribir recetas... ¡Tengo el escritorio en una de las habitaciones más calurosas de la casa!

Pero como no quiero terminar agosto sin subir al menos un par de recetas de las que tengo pendientes, hoy me he puesto con la primera: unos deliciosos rollitos de brioche rellenos de mermelada de frutos rojos y granillo de almendra. Ya os he contado alguna vez que mi madre hace unas mermeladas caseras maravillosas, y esta de fresas y arándanos le ha salido espectacular.  

Con las cantidades que os indico, he hecho un rollo-tarta en un molde de 23 cm, y un par de rollitos individuales. Si os va más el chocolate que la mermelada, probad a rellenarlos de nutella o una crema similar.


Para los rollos de mermelada:

jueves, 18 de junio de 2020

Moscovitas a mi manera



Seguro que conocéis las moscovitas, esas deliciosas pastas de almendra y chocolate típicas de Oviedo que hacen en la confitería Rialto, cerca de la catedral. Las suyas son las verdaderas y son exquisitas: finas, crujientes y cubiertas de un rico chocolate por la cara lisa de la pastita.
La familia Gayoso, originaria de Luarca (¡mi pueblo!) lleva cuatro generaciones preparando estas delicias hechas a mano una a una, y que ya se exportan al extranjero. (Tengo que decir que no sólo sus moscovitas son deliciosas, su bollería también es mi favorita.)


La receta lleva almendra, azúcar, nata, chocolate y un poco de harina de trigo que, si sois celiacos y queréis hacerlas, podéis cambiar por harina de arroz para hacer una versión sin gluten.

La masa rinde mucho porque expanden al hornearse. Con una cucharadita es suficiente para cada moscovita. Como quedan finitas, debemos tener cuidado de que no se nos quemen en el horno: yo las he tenido solamente 9 minutos a 170 grados.
Yo he utilizado nata líquida sin lactosa, la de montar, que lleva más grasa, y con estas cantidades me han salido dos docenas de pastitas.


Para las moscovitas: 

miércoles, 3 de junio de 2020

Girelle al pesto



Os debía esta receta desde hace días, pero me he dado cuenta de que en la era Instagram cada vez me da más pereza escribir las recetas en el blog. Para aquí reservo las elaboraciones más largas, en las que tengo más fotos, o las que escribo con varias opciones: con los pasos para panificadora, thermomix o al método tradicional.

Y esta es una de ellas: os presento los girelle al pesto, descubiertos gracias a las instagramers italianas. Los encontré en la cuenta de Valeria (vale_incucina) y llevaba tiempo con ganas de hacerlos. ¡Fueron todo un éxito! Los cenamos ese día y congelé los que sobraron para comerlos más adelante, porque a mí las masas levadas me gustan recién hechas. Congelarlas es una buena opción, porque el día que te acuerdas de ellas y las sacas, están como recién horneadas.


No llevan huevo ni mantequilla. Yo he utilizado leche sin lactosa, pero podéis cambiarla por una bebida vegetal de soja, arroz u otra.

El cambio que le hice a la receta original fue preparar un prefermento con 100 ml de leche tibia, 100g de harina y 6g de levadura fresca. Como ya hace calor en Asturias, en dos horas escasas lo tenía subido y burbujeante, listo para usar. Si no tenéis tiempo o ganas, no hagáis el prefermento y poned todos los ingredientes a la vez.
Y si os apetece mucho probarlos pero no queréis amasar, al final de la receta os dejo un truco. ;)


Para los girelle al pesto:

domingo, 17 de mayo de 2020

Sbriciolata de nutella


Hoy pensaba publicar una receta salada, pero todas se han visto eclipsadas ante esta maravilla de tarta: la sbriciolata alla nutella. La traducción sería "desmigajada" o "desmenuzada" y es deliciosa y facilísima de hacer. A mí me recuerda al crumble inglés, porque la elaboración es similar. El contraste del exterior un tanto crocante con el relleno cremoso de la nutella (o la crema que uséis) es fantástico. ¡Es de esas tortas que piden un vasito de leche para acompañar!


Este pastel es típico de la zona norte de Italia. Se preparaba en otoño, tras la cosecha, y en su elaboración mezclaban harinas de trigo y de maíz y no la rellenaban: esa sería la torta "sbrisolona". El nombre deriva de la palabra "brisa", que significa "migas" y hace referencia a su textura desmenuzable.

Si no os gusta la nutella, podéis rellenar esta misma masa de crema pastelera, mermelada o compota de manzana, pero os aseguro que con una crema de chocolate como esta queda espectacular. ¡Vais a triunfar con ella!
Os dejo la receta, que yo he adecuado a mi molde de 22 cm de diámetro. No es necesario que sea desmontable: yo pongo en la base un círculo de papel de hornear y, debajo del círculo, una tira larga que sobresalga por dos lados. Así es más fácil desmoldarla, cogiendo por la tira, aunque también podríais hacerlo dándole la vuelta con cuidado. El borde del molde simplemente lo unto con mantequilla.


Para la sbriciolata alla nutella:

lunes, 4 de mayo de 2020

Bizcocho de refresco de naranja



Hoy os traigo la receta de un bizcocho con un ingrediente diferente: refresco sabor naranja. Lo hago pocas veces porque no suelo tener estas bebidas en casa. De vez en cuando compro un par de latas para cuando vienen invitados, pero con el confinamiento hace tiempo que no tengo ninguno.  ;)

La marca que uséis es indiferente. En casa nos gusta más esta, pero sirve cualquiera. La miga queda suave y esponjosa, con una textura que es un gustazo comerla. Además, dura unos cuantos días tierno, bien tapadito, y se puede congelar en trozos, ¡como todos los bizcochos!


También podéis probar a hacerlo con una lata de refresco sabor limón, claro, o en forma de magdalenas, disminuyendo el tiempo de cocción.
Os dejo la receta:


Para el bizcocho con refresco de naranja: