Parece mentira que con la cantidad de veces que he estado en América, haya tenido que probar los huevos benedict en París... Les tengo ganas desde la primera vez que estuve en Nueva York, donde hay taaaantas cosas que ver y hacer, que no encontramos el momento para tomar un brunch neoyorkino... Así que, sabiendo que en la zona del Marais, cerca de nuestro hotel, teníamos un restaurantes especializado, (que de hecho, lleva su nombre, Benedict) me dije que esta vez, tocaba.
Benedict está en el número 19 de la rue Saint Croix de Bretonnerie. Es un bistró francés moderno, de entrada sobria y bonito interior, atendido y frecuentado por gente joven, un ambiente muy animado.
Yo escogí los huevos a la nórdica, con salmón ahumado, (el señor de la casa pasó del tema y se pidió unos Linguini con albóndigas) que vienen acompañados de un cuenco de ensalada con ese aliño a la francesa (lleva mostaza!) que tanto me gusta.













