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miércoles, 12 de diciembre de 2018

Bizcocho de queso con kiwi (tipo mildred)



¿Os acordáis de los bizcochos rellenos de kiwi y cubiertos de chocolate de Tía Mildred? Pues aquí tenéis la versión casera.
Hace poco me regalaron una caja con kiwis asturianos y, aparte de mermelada, me apetecía mucho versionar este bizcocho que desayunaba muchas veces cuando era estudiante. (En esos tiempos aún no le había cogido el gusto a lo de hornear.)
No tenía muy claro el cómo poner los kiwis en el relleno: ¿Mermelada, la fruta entera, troceada..? Entonces se me ocurrió hacerlos en almíbar y, ¡están buenísimos así!

Al final de la receta os dejo también cómo he hecho los kiwis en almíbar, que no tiene mucha complicación. Pero podéis adelantar ese paso poniendo mermelada de kiwi entre la masa, o la fruta en mitades, teniendo en cuenta que, aunque es una masa densa, se irán algo al fondo por su propio peso.
Y si no os gusta el kiwi... Pues probad igualmente este bizcocho, con otro relleno o sin nada, porque tiene una miga fantástica.


Para el bizcocho de kiwi tipo Mildred:

domingo, 9 de diciembre de 2018

Panetone de naranja y chocolate



El año pasado os dejé la receta del panetone de chocolate y avellanas, y esta vez quería hacer uno un poco diferente. Es la obsesión de todo foodie, comilón, disfrutón o como queráis llamarlo: probar recetas nuevas. Se me apetecía, además, hacerlo con un poolish para ver si conseguía mejorar aún más la miga. Y sí, ¡quedó tan bien que ni siquiera tuve que colgarlo boca abajo, como el del año pasado! Bueno, por eso y porque creció tantísimo que casi no me cabe en el horno... ¡Era como un alien! ¡Como una magdalena con copete gigante!


Utilicé harina de gran fuerza, que es maravillosa para este tipo de masas de bollería con mantequilla y azúcar. También se le llama harina manitoba, y tiene un alto contenido de proteína. El gluten es más potente y aguanta mejor la adición de mantequilla, huevos, azúcar, tropezones... Vamos, ideal para panetones, brioches y roscones.


Utilicé un molde de papel para panetones de un kilo, pero creo que el próximo lo repartiré en dos moldes... O le echaré un poco menos de masa porque de verdad que ha salido enorme... ¡Daba gusto verlo!
Esta receta da mucho juego, y la repetiré cambiando el relleno: pasas y nueces, gotas de chocolate, trocitos de frutas confitadas...
Lo he amasado en la panificadora y cocido en el horno. Os dejo también la elaboración en thermomix,. A mano se hace bastante pesado el amasado, para estas masas de bollería prefiero utilizar una maquinita.


Para el panetone de naranja y chocolate:

martes, 4 de diciembre de 2018

Cookies de turrón y chocolate


Diciembre... ¡Ya podemos empezar con las recetas navideñas! Y voy a estrenar el mes con unas cookies de turrón de jijona con trocitos de chocolate con leche. ¡Son un auténtico vicio!


Gorditas, con sabor a turrón y muchos tropezones de chocolate... No necesitan más descripción. Las devoraréis, os lo aseguro.
Son tan fáciles de hacer... Y podéis guardar masa en la nevera para hacer más otro dís, o incluso congelar las bolitas de masa y meterlas directas al horno cuando os apetezcan, aumentando un par de minutos el tiempo de horneado.
Para que os hagáis una idea del tamaño, con estas cantidades me han salido 27 cookies.


Para las cookies de turrón con trozos de chocolate:

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Bizcocho de ricotta y pomelo


¡Una receta más antes de empezar con la serie navideña! Y es que yo este año me he adelantado a nuestra costumbre de poner el árbol de navidad en el puente de diciembre y desde anoche ya luce en todo su esplendor en el salón. ¡Con un montón de adornos dorados y lucecitas, y alguno nuevo que caerá este año!

El bizcocho que os enseño hoy es una recta del libro de Aliter Dulcia "Pasteles con historia". Me lo regaló mi hermana por mi cumpleaños, y tengo que decir que me ha decepcionado un poco, porque no trae ninguna receta de las que esperaba. De todos modos, lo he estrenado con este bizcocho de ricotta y pomelo.

El queso ricotta es el equivalente italiano a nuestro requesón, como os contaba hace poco en la receta de la torta de ricotta. El pomelo rosa es un cítrico que me encanta, más dulce que el amarillo y cargadito de vitamina C. Yo suelo tomarlo en el desayuno, alternándolo con kiwis. Para esta receta utilizaremos uno entero, entre la masa y el glaseado.
He reducido un poco la cantidad de azúcar total que llevaba la receta, y no he puesto azúcar moreno.


Para el bizcocho de ricotta y pomelo:

viernes, 23 de noviembre de 2018

Flan parisienne


Hoy os traigo la receta del flan parisienne. Es muy difícil quedarse con sólo un pastel de los muchos que puedes probar en París, porque aquello es un auténtico paraíso para los golosos. Los escaparates de las pastelerías son una maravilla, con sus tartas en miniatura y sus macarons de todos los colores. Hace ya unos años que estuve allí, pero recuerdo, sobre todo, la tarta de frambuesas de Laduree, el paris- brest de La Pâtisserie des Rêves y los macarons de caramelo salado de Cyril Lignac.
Y, claro, los croissants y el flan parisienne que tenían en todas las panaderías en las que entramos.

Hoy le toca el turno al flan, un clásico francés que preparan con una masa quebrada y un relleno de crema horneada. No lleva caramelo, se caracteriza por su superficie dorada, más o menos tostada, según gustos. A mí no me gusta muy oscura, por lo que cuando veo que está doradita, tapo con papel de aluminio y sigo horneando, pero en Francia podéis encontrar superficies muy tostadas, casi negras.


No es una receta para hacer con prisa, ya que tanto la crema como la masa deben estar frías antes de meterlas al horno.
Si no os apetece hacer la masa, podéis utilizar hojaldre, pero os advierto que esta que os voy a poner está muy, muy rica. ¡Probadla!
La receta, con alguna modificación, es de un blog francés, Gallymini patisse y os recomiendo echarle un vistazo porque tiene verdaderas delicias.
He utilizado mantequilla, nata y leche sin lactosa. El molde es de 20 cm de diámetro, desmontable. Podéis utilizar uno de 22-23 cm, aunque la tarta quedará más bajita y puede que os baste con 50 minutos de horneado.

Para el flan parisién:

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Cake de zanahoria y plátano


El fin de semana pasado se me apeteció comer bizcocho de zanahoria. En un principio pensaba hacer este de zanahoria y calabaza, pero entonces vi en el frutero un plátano de esos que ya están demasiado maduros y me dije ¡al bizcocho con él!
Creía que el sabor no se notaría mucho entre tanta zanahoria, pero sí que tiene un toque a plátano que nos encantó, así que ¡otra receta de carrot cake para el blog!


En esta ocasión, como no me quedaba queso en crema, le puse un glaseado con canela rico, rico, que también pasa a estar entre mis favoritos.
Yo lo cocí en la panificadora para no estar pendiente del horno, pero si lo preferís, podéis hornearlo a 180º, precalentado, unos 55-60 minutos. La cubeta de mi panificadora mide 13x22 cm. (Recordad que si usáis un molde redondo o más grande, tardará algo menos, al tener menos grosor la masa.)
Le he puesto harina de espelta integral. Suelo tenerla en casa para hacer pan, así que la utilizo mucho también en bizcochos. Podéis cambiarla por harina de trigo blanca, si lo preferís.


Para el cake de zanahoria y plátano:

domingo, 11 de noviembre de 2018

Torta de ricotta


Esta mañana me preguntaba si mediados de noviembre es buena fecha para ir compartiendo recetas navideñas... Porque el fin de semana pasado hice un panetone impresionante de bueno... Pero entonces recordé que aún tengo un par de tartas pendientes de publicar, así que voy a retrasar un poco la sesión navideña.
Y aquí tenéis una de las tartas, una torta de masa quebrada rellena de ricotta. Ricotta es un queso fresco italiano parecido a nuestro requesón, que va genial para elaborar cheesecakes o cremas de queso para relleno, como esta que os muestro hoy. Se puede encontrar en la mayoría de los supermercados, pero también hay un montón de recetas en internet para hacerlo en casa a partir de leche y nata.


La masa de la tarta no tiene ninguna complicación, se hace juntando los ingredientes secos con la mantequilla fría hasta formar migas o arena, y añadiendo entonces huevo, que nos permitirá formar una bola de masa. Podéis cambiar el azúcar por xylitol, si queréis una versión más ligera. En mi caso lo hice para que probase un trocito mi tío, que es diabético tipo 2 y el pobre se queda casi siempre sin tarta. (Ojo, que la harina ya lleva hidratos de carbono.)

Utilicé un molde desmontable de 22 cm de diámetro y casi 4 de alto


Para la torta de ricotta: