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lunes, 15 de octubre de 2018

Bizcochitos de limón



Tenía muchas ganas de hacer estos bizcochitos, desde que se los vi a Esther de Chocolatísimo. Y es que, en mi casa, todo lo que lleva limón triunfa. En el blog tengo un montón de recetas con este ingrediente: bizcochos ( con semillas de amapola o con ginebra y cardamomo) brownie, lemon curd, limoncello, magdalenastartaletas, cheesecake, layer cakes y alguna más.

Bien, pues hoy añadimos una más. La receta es de Pierre Herme, y en este enlace os dejo la adaptación de Esther. Yo le he puesto menos azúcar, porque al ir luego calados con almíbar me parecía demasiado, y he añadido un poco de almendra molida.
También he dejado un par de bizcochitos sin glasear, y a esos les he puesto más cantidad de almíbar. En casa ha habido diversidad de opiniones, y a algunos les han gustado más sin la glasa pero más remojaditos.




Con estas cantidades me han salido once. Podéis hacer la docena completa, repartiendo más la masa.


Para los bizcochitos de limón:

domingo, 7 de octubre de 2018

Bizcocho de té chai



A estas alturas seguro que casi tod@s habéis probado el té chai. (¡Al menos, los que no odiáis el té, que yo conozco a alguno!) Para los que aún no lo sepáis, se trata de un té negro aromatizado con especias: canela, clavo, cardamomo, jengibre... Se puede mezclar con agua o leche caliente, y tiene propiedades digestivas y antiinflamatorias. Es, junto con el earl grey, mi té favorito.

Como hace poco, revisando mi caja de infusiones, vi que tenía un excedente de este té, se me ocurrió añadírselo a un bizcocho. Bien, pues el viernes me levanté con ganas de encender el horno y me puse a ello.
El molde que he utilizado es el de ikea de silicona en forma de corazón. Esta temporada lo estoy usando mucho porque desmolda de maravilla y, como es bastante alto, también me sirve de transportín cuando hago bizcochos para llevar al trabajo o a casa de mis padres.

La leche y la mantequilla las he puesto sin lactosa. Podéis utilizarlas "normales", o leche vegetal, si os gusta más. Lo mismo con la harina: yo he mezclado trigo con espelta integral, mitad y mitad, pero poned la que más os guste.


Para el bizcocho de té chai:

viernes, 28 de septiembre de 2018

Crostata de barritas kinder



¿Y qué es eso de "crostata"? Pues una tarta con una base de masa quebrada, hecha con harina, azúcar, mantequilla y huevo. Y rellena de lo que más nos guste: mermelada, fruta, dulce de leche, nutella... O ¿por qué no? Barritas kinder. Sí, has leído bien. Ya eran muchos días viendo en instagram publicaciones de italianas de esta tarta, y yo tenía que probarla...

No puede ser más sencilla: hacemos la masa formando un arenado (frotando la harina y el azúcar con la mantequilla fría) y añadimos luego el huevo. ¡Y a rellenar con lo que se nos ocurra! Y yo que la hago con thermomix, pues menos trabajo aún.


Os pongo la receta: he utilizado un molde desmontable de 20 cm de diámetro, con papel de hornear en el fondo. Así no se me pega nada a la base.


Para la crostata de barritas tipo kinder:

lunes, 24 de septiembre de 2018

Bizcocho de chocolate sin huevo



¡Aquí os traigo el bizcocho de chocolate más sencillo del mundo! Y sin huevos. Para esos días en los que apetece un bizcocho, pero no tenemos, o no queremos ponerle huevo. O para aquellos que tienen el colesterol alto, o quieren un cake bajo en grasas: este que veis en la foto sólo lleva 100 ml de aceite. Yo le he puesto aceite de girasol, pero podéis utilizar un aceite de oliva suave, que no se va a notar en el sabor del bizcocho.

Como aún tenemos días de mucho calor en Asturias  (aunque hoy parece que el sol nos da una tregua) lo he horneado en la panificadora. En el horno convencional os tardaría el mismo tiempo en cocer.

Es un bizcocho jugoso y delicioso, que mejora con el reposo, como suele pasar con los de chocolate. Ideal para hornear la noche anterior y disfrutarlo al desayuno...
Si lo veis muy grande, podéis congelar porciones envueltas en film transparente. Yo suelo hacer eso con los bizcochos, y voy sacando trozos del congelador para desayunar los días que tengo turno de mañana.  Os dejo ya la receta:


Para el bizcocho de chocolate sin huevos:

viernes, 14 de septiembre de 2018

Brownies al whisky (Whiskey fudge brownies)



¡Por fin me pongo a escribir una receta! Y es que escribirlas no me da pereza... Pero pasar las fotos al ordenador, ¡eso ya es otra historia! Estos brownies llevan seis días esperando a ser compartidos...Virtualmente, porque en el plano físico ya no queda ni una miguita.

Aunque en el blog ya tengo muchas recetas de brownie, me apetecía hacer uno extracremoso, muy "fudgy", como dicen los anglosajones. Y con una chispita de alcohol... Así que aproveché que tenía whisky en casa, comprado para otra receta, y le puse un buen chorrete. (Si queréis hacer una versión para niños, o no podéis tomar alcohol, pero os gusta el aspecto del brownie, podéis sustituírlo por la misma cantidad de zumo de naranja.)

El molde utilizado mide 20x18cm. Es metálico y, en lugar de engrasarlo, lo forré con papel de hornear, dejándolo sobresalir un poco para desmoldarlo bien.


Para los "fudgy"brownies al whisky:

viernes, 24 de agosto de 2018

Muffins integrales de zanahoria y manzana



Se nos termina agosto... Aunque no el verano, que este año ha llegado con retraso: dicen que septiembre será un mes soleado en el norte, ¡a ver si es verdad!
Como hoy llueve (tantos días seguidos de solete no eran normales por aquí) aprovecho para romper las vacaciones del blog y os escribo la receta de estos muffins de zanahoria y manzana.

Me encantan los bizcochos de zanahoria y, aunque tengo ya varias recetas en el blog, me gusta probar variaciones con lo que haya por la despensa en ese momento. Con esta receta salen 10 muffins de los grandes, grandes. Si hacéis magdalenas en capacillos "normales" os saldrán bastantes más.


Para los muffins de zanahoria y manzana:

jueves, 26 de julio de 2018

Bagels semi-integrales en panificadora



¿Puede haber algo más neoyorkino que un bagel? Recuerdo perfectamente el día que los probé. Fue el ocho de octubre de 2008, y estábamos de luna de miel en Nueva York. ¡Casi diez años, ya! Esa semana me hice un máster en bagels por Manhattan (creo que los desayuné casi todos los días) y concluí que como más me gustaban era tostados, con crema de queso y mermelada.

Los bagels son unos panecillos en forma de rosca que se hierven ligeramente antes de hornear. Son de origen polaco y se dice que fueron llevados a norteamérica por los emigrantes judíos.

Curiosamente, cuando estuvimos hace unos años en California, no vimos mucho bagel por allí... En esa zona eran más de desayunar tortitas, smoothies o copos de avena. (En ese viaje me aficioné al porridge, ¡lo había incluso en el McDonald's!)

Pero volvamos a los bagels. Hace un par de semanas se nos apetecieron y, como por aquí no los venden, me puse manos a la obra para hacerlos yo, utilizando la panificadora. (¡Me encanta cómo quedan en ella las masas!) Las recetas que encontré no me convencieron, porque yo quería meterles algo de harina de espelta integral, así que, probando, pesando, añadiendo y quitando, los hice así:


Para los bagels semi-integrales: (salen 6 bagels grandes)